Calles y rutas con plástico reciclado
En 2016 el Condado de Cumbria, situado al noroeste de Inglaterra, en la frontera con Escocia, comenzó un experimento inusitado. Pues probó cambiar, en su infraestructura vial, el betún en las calles construidas por plástico reciclado. Luego, un año después, reutilizaron más de 500 mil botellas y casi un millón de bolsas de nilón para mejorar una autopista local.
Para entender un poco más, el betún es el aglutinante derivado del petróleo que mantiene unido el asfalto. Este derivado demanda demasiada energía y materiales para su fabricación, lo que genera una huella de carbono importante. Pero, con el componente hecho en base a plástico reciclado, se evitan estas demandas que generan un impacto negativo sobre el ambiente.
En la ciudad de Carlisle, los accesos principales Kingstown Road y Scotland Road, ya tenían una nueva capa que cambiaría la historia para siempre, pues parte del betún del asfalto había sido reemplazada por plástico reciclado, consiguiendo menor impacto sobre la naturaleza. Recordemos que la ciudad de Carlisle es una de las principales ciudades del condado de Cumbria, donde posteriormente se utilizó este prototipo de infraestructura vial para realizarlo en las autopistas del estado.
Cabe resaltar que el material ofrece una solución más sustentable para repavimentar, y se entiende que se extendió a varios puntos de la red vial del condado de Cumbria. Como la forma convencional de pavimentar tiene un impacto ambiental sustancial por tres razones: su huella de carbono, el uso de derivados del petróleo y de material de cantera. Por tanto, resultar una obligación buscar formas nuevas de reducirlo a través de innovaciones que mejoren la relación infraestructura - ambiente.
La innovación tecnológica que marcó un antes y un después en la pavimentación de calles es la empresa escocesa MacRebur, que procesa residuos plásticos (equivalentes a miles de botellas y bolsas) para crear gránulos que son utilizados como aditivo para el asfalto de calles y rutas, reemplazando a los elementos convencionales derivados del petróleo, fundamentalmente el betún.
Para explicar de forma simple al proceso, es importante resaltar que el plástico se procesa industrialmente para luego fundirse donde actúa como un aglutinante más fuerte y flexible en el aditivo para el asfalto. Esto permite, por lo tanto, que el material pueda ser fabricado de forma regular en las plantas de asfalto convencionales sin necesidad de maquinaria adicional.
Sin dudas, una innovación que cambia la forma de pavimentar porque mejora los impactos sobre el ambiente de forma positiva, sin necesidad de seguir generando una huella de carbono cada vez más grande. Además, y fundamentalmente, la reducción de costos que significa para las empresas y municipios es de total