Fortaleciendo el liderazgo joven
En un contexto donde el relevo generacional y la profesionalización del sector agropecuario se vuelven ejes fundamentales para el desarrollo del interior cordobés, la Sociedad Rural de Villa María (SRVM) se convirtió recientemente en el epicentro de una formación gremial y técnica.
Bajo la organización del Ateneo local, se llevó a cabo el 17° Encuentro de Jóvenes de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), un evento que no solo reunió a las nuevas caras del campo, sino que reafirmó el compromiso de la juventud con la identidad productiva de la región.
Lara Molina, integrante activa del Ateneo de la Sociedad Rural, fue una de las encargadas de poner en relieve lo que significó esta convocatoria. Bajo el lema “Villa María Centro Productivo y Sustentable”, el encuentro congregó a más de sesenta jóvenes provenientes de diversos puntos estratégicos de la provincia y zonas aledañas, incluyendo delegaciones de Río Cuarto, General Cabrera, Adelia María, Vicuña Mackenna y la vecina provincia de San Luis. La diversidad geográfica de los asistentes subraya la importancia de Villa María como un polo de referencia para el gremialismo rural joven.
Sentido de pertenencia
El objetivo central de estas jornadas, que se desarrollaron con una intensa agenda hace algunas semanas, fue fortalecer y capacitar el liderazgo dentro del sector. Para los organizadores, no se trata simplemente de un espacio de reunión social, sino de una instancia académica y gremial necesaria para dotar a los jóvenes de herramientas institucionales. La composición del grupo reflejó una apertura interesante: desde estudiantes secundarios y universitarios hasta productores activos e hijos de productores, sumando también a jóvenes que, sin tener un vínculo familiar directo con la tierra, sienten una profunda vocación por la actividad agropecuaria.
El programa combinó la teoría con la práctica en territorio. Durante el día sábado, las disertaciones ocuparon un lugar central. Una de las charlas más destacadas fue la denominada “Sentimiento Ateneísta”, que estuvo a cargo de Javier Rotondo, vicepresidente segundo de CARTEZ, y la joven dirigente local Luisina Cóseres. En este bloque se trabajó profundamente sobre el compromiso ético y emocional que implica pertenecer al movimiento.
Uno de los puntos que más resonó en las discusiones fue la necesidad de acortar la brecha entre el ámbito urbano y el rural. El encuentro buscó que los jóvenes asumieran el compromiso de ser comunicadores de la realidad productiva en sus propias comunidades.
La experiencia en territorio fue otro de los puntos altos. Los asistentes se trasladaron a un establecimiento lácteo local. En este tambo, los jóvenes pudieron observar de primera mano la complejidad de la producción regional, la aplicación de tecnología y los desafíos de la sustentabilidad en la cadena de valor alimentaria.
Un grupo consolidado
El Ateneo de la Sociedad Rural atraviesa un gran presente. Con un grupo consolidado de catorce integrantes activos, provenientes no solo de la ciudad, sino también de localidades como Ballesteros y Tío Pujio.
Para aquellos jóvenes que deseen dar sus primeros pasos en la dirigencia institucional, la convocatoria para formar parte del Ateneo permanece abierta durante todo el año. La invitación es clara: sumarse a un espacio de aprendizaje, debate y acción. El contacto se realiza a través de sus canales digitales, específicamente en su cuenta de Instagram (@ateneosrvm), donde se refleja la actividad diaria de quienes, lejos de ser el futuro, ya son el presente de la ruralidad cordobesa.