Empleo formal: consultora asegura que hay que promover acuerdos por empresa
La consultora Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino), en su informe semanal 1188, señala que el empleo asalariado registrado en empresas privadas cayó un 4,4% entre noviembre del 2023 y mayo del 2026. Esto implica unos 280.000 trabajadores formales menos.
“El salario real de estos trabajadores también se contrajo en un 3,6% en el mismo período. La caída del empleo y las remuneraciones es producto, en parte, de empresas con producción estancada o en declive. Pero también tiene origen en el proceso de reconversión que transita la mayoría de las empresas, incluso las que expanden su actividad, a los fines de adaptarse a un entorno de estabilidad y mayor integración al mundo. El fenómeno no se refleja en aumentos en el desempleo porque crece el trabajo informal, fundamentalmente, el empleo por cuenta propia no registrado o sea ni siquiera inscripto en el Monotributo”, explica.
En este marco se anunció la intención de fijar como salario mínimo de convenio colectivo el valor de $1.070.000. Cabe consignar que, según la Secretaría de Trabajo de la Nación, el salario mínimo promedio de la categoría más baja de los convenios colectivos de rama de actividad es de $1.250.000. Pocas actividades (como construcción, metalmecánica, sanidad y textiles, entre las más relevantes) contemplan dentro de sus escalas puestos con remuneraciones un 5% por debajo de ese umbral.
La pregunta que cabe hacerse es si la medida resultará inocua o tendrá impactos sobre el mercado laboral. En este sentido, según datos de la Secretaría de Trabajo y del INDEC para el 2026 se observa que:
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El salario promedio registrado en empresas privadas es de $2.121.000.
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El salario promedio de los no registrados en empresas privadas es de $821.000.
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El salario promedio de los no registrados en empresas con hasta 10 trabajadores –donde se aglutina el 78% de los asalariados informales– es de $702.000.
“Estos datos muestran que, además de la tendencia al deterioro, el mercado laboral está muy fragmentado. Los empleados en relación de dependencia registrados, que representan el 60% de los asalariados privados, tienen un salario que más que duplica al salario del 40% de asalariados privados que están en la informalidad. Dentro de las empresas con menos de 10 trabajadores, donde están 8 de cada 10 informales, el salario registrado triplica al salario informal. La principal conclusión es que fijar un mínimo de $1 millón para salarios de convenio es inocuo para los formales, pero resulta inalcanzable para los informales”, remarca la consultora en el informe remitido a Claves.
Idesa asegura que la mejor estrategia para combatir la informalidad es respetar y profundizar el espíritu de la reforma laboral. “En materia de negociación colectiva, la reforma tiene un claro sentido descentralizador a favor de los acuerdos a nivel de empresa en contraposición a la negociación por rama de actividad. Un ajuste puntual, pero muy potente, sería exceptuar de los convenios colectivos a los microemprendimientos con hasta 10 trabajadores y permitir a las pymes desengancharse del convenio colectivo sectorial para firmar acuerdos con sus propios trabajadores. No menos importante es establecer un mínimo no imponible a la masa salarial para la determinación de las contribuciones patronales. Con un costo fiscal muy acotado se pueden reducir sustancialmente las cargas sociales en las empresas más chicas”, propone.