En solo 3 años, los depósitos en dólares crecieron 10 veces más que en pesos
El informe semanal del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), el número 1188, señala que, en la salida de la convertibilidad, luego de la maxidevaluación, “se tomó la polémica decisión de pesificar compulsivamente todas las obligaciones denominadas en dólares”.
“Esto tuvo impactos muy traumáticos y dio pie a establecer una regla extremadamente restrictiva en relación a los futuros créditos en dólares: por ley se prohibió a los bancos prestar en dólares a quienes no tengan fuentes de ingresos en dólares. Es decir, que solo el acotado universo de empresas exportadoras podía acceder a este tipo de financiamiento”, afirma el texto remitido a Claves.
Recientemente, a través de un DNU, se flexibilizó esta disposición habilitando a los bancos a que puedan volver a dar préstamos en dólares a personas y empresas cuyos ingresos no sean en dólares, dejando su instrumentación al Banco Central. Como primer paso, la autoridad monetaria anunció que habilitará los préstamos en dólares solo a empresas y bajo regulaciones prudenciales más estrictas que las que se aplican a los préstamos en pesos.
La decisión es fuente de polémicas, incluso entre los economistas. Frente a ello es pertinente evaluar qué dicen las evidencias. Según el Banco Central, entre diciembre del 2023 y agosto del 2026, se observa que:
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Los depósitos en dólares pasaron de USD 14.115 millones a USD 40.656 millones o sea aumentaron en USD 26.541 millones.
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Los depósitos en pesos –expresados en dólares– pasaron de USD 76.561 millones a USD 79.226 millones o sea aumentaron en apenas USD 2.665 millones.
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Esto implica que los depósitos en dólares crecieron 10 veces más que los depósitos en pesos.
“Estos datos muestran que la propensión de los argentinos a ahorrar en dólares continúa siendo masiva. Pero hay una mayor predisposición a confiar en los bancos. Mientras que en el pasado los ahorros se fugaban al exterior o ‘al colchón’, ahora, muchos se bancarizan. De hecho, si se toma la capacidad prestable de los bancos como la diferencia entre depósitos y préstamos surge que hay en los bancos USD 15 mil millones disponibles en dólares y USD 10 mil millones disponibles en pesos. Es decir, hay más capacidad prestable en dólares que en pesos. Dado que los bancos sólo pueden prestar dos tercios de la capacidad prestable, habría unos USD 10 mil millones para destinar a créditos en dólares”, explica la consultora.
Y agrega: “Ciertamente que un crédito en dólares a deudores con ingresos en pesos tiene un riesgo adicional que es el cambiario.
Los bancos tienen que considerar esta eventualidad como parte del riesgo total del crédito. De hecho, se da la situación inversa con los miles de argentinos que venden servicios en el exterior (es decir, sus ingresos son en dólares) pero solo tienen disponibles créditos en pesos. La decisión de flexibilizar, en un marco de regulaciones prudenciales, permitirá dinamizar el crédito en diferentes monedas con impactos positivos para la dinámica de toda la economía”.