Equilibrio entre trabajo y vida personal, clave en la movilidad laboral
La compañía Randstad presentó nuevos resultados de la edición 2026 del “Randstad Workmonito”r, estudio del que surge que para el 80% de los trabajadores argentinos el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.
Tras el empoderamiento de la fuerza laboral que dejó el paso de la pandemia, con la priorización de la realización personal y la búsqueda de una mejor calidad de vida como emergentes más relevantes, “el talento hoy valora cada vez más los factores no monetarios a la hora de evaluar dónde trabajar, entre los que se destacan la flexibilidad, el sentido de pertenencia, el propósito y la alineación en valores con la organización, y el equilibrio trabajo y vida, entre otros”, dice el informe remitido a Claves.
Y si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los drivers que componen el salario emocional cada vez tienen mayor peso en las decisiones de carrera del talento.
En este sentido, al analizar los factores no monetarios que llevan a los encuestados a preferir un empleo, el estudio muestra que para el 80% los trabajadores argentinos el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador.
Al analizar estas cifras a nivel regional, los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, encontramos a los trabajadores uruguayos (78%).
Sin embargo, y más allá de las variaciones locales, está claro que la importancia del equilibrio entre trabajo y vida personal es una preocupación generalizada para todos los trabajadores de la región.
Equilibrio y Flexibilidad
Sin dudas, dice la consultora, “la percepción que los trabajadores tienen respecto de la flexibilidad en sus lugares de trabajo es un componente clave de la búsqueda de un mayor equilibrio entre trabajo y vida”.
En este punto, al consultar a los participantes del estudio si alguna vez renunciaron un trabajo por no ofrecer suficiente flexibilidad, el 31% de los trabajadores argentinos aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, poniendo de manifiesto que cada vez es más común optar por un cambio cuando las exigencias del trabajo no son compatibles con las necesidades de la vida personal.
“En el mismo sentido, al consultar a los encuestados si alguna vez renunciaron a un empleo por falta de independencia para fijar su propia agenda, plazos o tareas, 2 de cada 10 argentinos aseguró haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas (20%). De igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos”, se explicó.
En tanto, la percepción de flexibilidad se basa no solo en los arreglos de horario o de cómo se estructura la jornada laboral, sino también en relación al lugar de trabajo, donde inciden la cercanía y el tiempo de desplazamiento hacia el lugar de trabajo y, muy especialmente, la posibilidad trabajar de manera remota o en esquemas híbridos, combinando presencialidad con home office.