Tecnología con respaldo local
En el vertiginoso mundo de la tecnología donde las herramientas cambian a un ritmo desenfrenado, sostener una trayectoria de casi cuatro décadas es un logro extraordinario. En Villa María, la familia Olivero ha logrado consolidarse en el contexto del desarrollo informático local y regional, posicionándose hoy como una solución integral para comercios, industrias y estudios contables.
Actualmente, la firma sostiene su actividad sobre tres pilares fundamentales: el desarrollo de software, el servicio técnico especializado y la provisión de equipos, insumos y accesorios. Su propuesta está centrada en sus dos grandes plataformas de software: OLIGestion (Sistema ERP de Gestión) y OLIContable (Sistema Integral para Estudios Contables), ambos debidamente protegidos por DNDA. En este último tiempo, la empresa encaró la reescritura de estas herramientas para adaptarlas a los estándares contemporáneos. Como resultado, hoy ofrecen una versión en la nube para su sistema de Gestión, el cual permite a los usuarios gestionar sus negocios de forma remota y eficiente, además de integrar procesos operativos cotidianos, como la emisión de comprobantes, recibos y liquidaciones tributarias conforme a los requerimientos de ARCA. Por otro lado, están implementando el desarrollo de páginas y sistemas web a medida.
El valor agregado de la firma reside en la comprensión profunda de la dinámica administrativa y sobre todo en la atención personalizada y el conocimiento del cliente.
Los orígenes: pioneros del procesamiento de datos en Villa María
La historia comenzó cuando su fundador, Rubén O. Olivero ingresó a trabajar en 1977 con apenas 16 años en uno de los primeros centros de cómputos de Villa María.
En aquella época, el procesamiento de datos era un trabajo artesanal, pesado e ininterrumpido. Las tareas consistían en procesar documentación mediante tarjetas magnéticas en tres turnos rotativos de 24 horas. Las computadoras ocupaban habitaciones enteras con requerimientos especiales de refrigeración, y los discos rígidos eran enormes platos metálicos de 80 centímetros de diámetro que almacenaban solo una fracción de lo que guarda un dispositivo moderno. A finales de la década de 1970 y principios de los 80, no existían carreras universitarias en informática en la región. El aprendizaje se realizaba de forma autodidacta y trabajando día a día, cuenta Rubén.
Tras adquirir experiencia en empresas locales y estudios contables, donde desarrolló los primeros módulos de sueldos y contabilidad, Rubén recibió experiencia y conocimiento práctico, tan valioso en su vida hasta el día de hoy. A mediados de la década de los ´80, tras obtener la matriculación profesional como idóneo otorgada por el Consejo Profesional de Ciencias Informáticas de la provincia de Córdoba, nació el emprendimiento propio. Durante años, la firma abasteció la enorme demanda de un mercado naciente en el que los programadores eran escasos, atendiendo a municipalidades, cooperativas y grandes industrias de la región.
El traspaso generacional y la proyección hacia el e-commerce
Con el trancurrir de los años, la empresa vivió constantes adaptaciones tecnológicas, el paso de los displays de texto a las interfaces gráficas con la llegada de Windows, la estandarización de las PC compatibles y la certificación de normas IRAM para organizar sus procesos internos mediante tarjetas de tareas y flujo de trabajo estructurado.
Hoy, la empresa experimenta un claro proceso de recambio generacional. Jimena, Romina y Camila están al frente del negocio, aportando profesionalización administrativa, atención al cliente personalizada y renovadas ideas comerciales, permitiendo así que la experiencia de su papá Rubén guíe la estrategia general.
El plan que tienen está enfocado en la integración total con el comercio electrónico. Los proyectos a corto y mediano plazo apuntan a conectar los sistemas de gestión con tiendas virtuales (e-commerce), plataformas de cobro bancario, pagos mediante QR y resúmenes electrónicos. El objetivo es brindar a las pymes locales una plataforma integral que les permita competir en el mercado digital con inventarios y facturación sincronizados en tiempo real.
Frente a un mercado saturado de opciones remotas y revendedores en línea, Olivero sostiene su principal diferencial competitivo: la cercanía, el soporte técnico presencial, la asistencia personalizada y la tranquilidad de un servicio respaldado por casi 40 años de trayectoria en el medio local.
