Una cerveza diferente
Magalí Glescic y Andrés Careglio, son dos jóvenes profesionales villamarienses, que comenzaron con un emprendimiento en el que pudieran aplicar lo aprendido en sus carreras y generar así un negocio que fuera su medio de vida. Por esa razón, hace cuatro años comenzaron con ANKA Bier, una cerveza a base de mijo, apta para celíacos. “Queríamos salir al mercado con un producto diferente que se distinguiera del resto. Ofrecer otra alternativa a los consumidores”.
Andrés es Técnico en Higiene y Magalí, Ingeniera en Alimentos. Inquietos y con ganas de trabajar con lo aprendido en sus profesiones comenzaron a investigar, elaborar y probar. Hicieron un estudio de mercado y descubrieron un dato que les llamó la atención y que fue el disparador para su emprendimiento. Cada vez son más las personas diagnosticadas con celiaquismo y sobre todo ya adultos lo que implica que tengan que cambiar hábitos de consumo y de allí surgió la idea.
Elaborar cerveza que tuviera el mismo sabor que la original y que pudiera ser consumida por todos. Comenzaron a probar con qué ingredientes hasta que llegaron al mijo.
En una olla de 25 litros y con una receta simple arrancaron probando para obtener el sabor deseado. Primero usaron sorgo, después le agregaron maíz y la fueron mejorando y viendo cómo podían llegar a un mejor producto.
“Fue un camino de probar y buscar. Nos contactamos con otros emprendedores, consultamos hasta llegar a obtener una cerveza óptima y de un sabor igual a la original”, indicó Magalí.
Con la fórmula en la mano empezaron a tramitar las habilitaciones para transformar este emprendimiento en un negocio y comercializar. Consiguieron un local y salieron al mercado.
Adquirieron más ollas y demás elementos, además, adaptaron un freezer para lograr las temperaturas de maduración y fermentación necesaria para obtener la cerveza.
Pasaron por momentos difíciles, pero apostaron a seguir creciendo y siguieron elaborando. “Nunca bajamos los brazos”.
Con la empresa armada, la presentaron en el Parque Industrial y fueron seleccionados para ocupar un espacio en una de las naves de emprendedores e instalar la cervecería allí.
Con nuevos proyectos
Cuentan que el objetivo es producir mil litros, para lo cual deberán adquirir equipos nuevos. Además, están encarando un proyecto para la elaboración de jugos concentrados. Van a sacar al mercado una línea de lemoncello, aprovechando el insumo. Es decir, con el jugo de limón elaborar la bebida y con el resto los jugos.
La logística de distribución es un punto importante y a destacar en un emprendimiento. Esta pareja supo entender a qué consumidor iban, por lo que su principal canal de comercialización hoy son las redes y se presentan en el mercado con un envase de 500 cc. Están implementando acciones innovadoras para que esta cerveza llegue a ser líder. Lo que sí remarcan, es que se han convertido en una opción para todas aquellas personas que no pueden consumir alimentos con gluten.