Informe de la UIC: el 70% de las empresas se describe como “expectante o preocupada”
La Unión Industrial de Córdoba (UIC) presentó los resultados del relevamiento industrial denominado “Pulso Productivo” realizado en conjunto con la consultora Perspectivas Sociales. Corresponde al segundo trimestre del año.
Según este estudio, los datos muestran una industria que conserva capacidades, pero encuentra cada vez menos margen para desplegarlas. “La debilidad de la demanda, la presión impositiva y la incertidumbre reducen los incentivos para producir, invertir y expandirse”, dice el informe remitido a Claves.
No obstante, lejos de abandonar la inversión, las empresas redefinen su propósito. La prioridad deja de ser crecer y pasa a ser preservar competitividad. La innovación tecnológica, la eficiencia operativa y el capital de trabajo desplazan a los proyectos expansivos como forma de fortalecer la capacidad de adaptación. “En este contexto, el sistema industrial adopta una lógica defensiva. El financiamiento se apoya principalmente en recursos propios, las expectativas se fragmentan, el empleo resiste mientras es posible y el ajuste aparece como una consecuencia tardía del deterioro, no como su causa”, subraya el estudio.
Al igual que en el primer trimestre, la dinámica productiva del sector industrial durante este segundo trimestre presenta un carácter contractivo. Mientras un 42% de las empresas logra sostener sus niveles de productividad, el 43% reporta retrocesos y solo un 15% evidencia crecimiento. Al observar las comparaciones año a año, el 50% declara estar en una peor posición, mientras que solo el 20% han mejorado.
“El deterioro de la actividad impacta directamente sobre las expectativas empresariales, consolidando el clima pesimista y dejando atrás las expectativas positivas que se observaban en años previos. El escenario continúa fragmentado en tres posiciones sin predominio claro: un 27% proyecta crecimiento, un 32% anticipa una mayor caída y un 41% se mantiene en una posición neutral.
Esta dispersión no es neutra: se traduce en decisiones más cautelosas. De hecho, el 46% de las empresas no prevé realizar inversiones, lo que continúa limitando la acumulación de capital y dificultando recuperaciones futuras”, explica.
De hecho, solo el 8% considera que el sector tiene una competitividad fuerte, mientras que la gran mayoría se ubica entre una percepción intermedia o débil, condicionada por factores impositivos/regulatorios o problemas con la inversión, siendo necesaria una serie de cambios para mantener la competitividad.
Por otro lado, un 21% considera que “es inviable” la situación actual. En este contexto, el 70% de las empresas se describe como expectante o preocupada, reflejando un clima de cautela que atraviesa al conjunto del sector. Asimismo, otro 16% se describe como cansada y agotada, y solo un 12% como confiada.

