Un faro siempre ilumina
Era un gusto encontrarse con él. Un apretón de manos, algún chiste que generaba una sonrisa...
Un conocedor de su negocio, Siempe certero y responsable en el análisis del seguro. Pero sobretodo un tipo transparente, honesto y cabal. Ni más ni menos que alguien en quien confiar. Una persona que si te ganabas su aprecio era un honor porque sabias que contar con su aprobación no era casualidad y él nos honraba, nos brindaba su cariño y confianza. Un hacedor con todas las letras que dejo su impronta en distintos ambitos de la ciudad y del país donde tuvo protagonismo.
Te vamos a extrañar Delfor. Nos quedamos con tu ejemplo de vida y con la presencia de tu famila que siempre nos recordará a vós. Los faros nunca se apagan, siempre estarán alumbrando el camino de los que quedan. Porque la vida es una construcción infinita en la que tipos como Delfor, dejan mucho para adelante.
Por eso no te fuiste amigo, simplemente cambiaste de vereda.