De Loredo impulsa una primaria abierta para unificar a la oposición en Córdoba
El exdiputado nacional radical Rodrigo de Loredo, en su condición de precandidato a gobernador de Córdoba, pasó por Villa María y dejó definiciones de cara al 2027. Habló de la interna opositora, criticó con dureza al gobierno de Martín Llaryora y explicó los motivos por el cual inició su campaña un año antes de las elecciones provinciales. En un café del centro de la ciudad dialogó con los medios en conferencia de prensa antes de la reunión que mantuvo con dirigentes radicales de la ciudad y el departamento San Martín.
En cuanto a la estrategia electoral, De Loredo subrayó que su decisión de caminar la provincia con antelación responde a la necesidad de construir un plan transformador y no una simple campaña de marketing. Recordó que, a diferencia de procesos anteriores donde decidió dar un paso al costado para favorecer a otros candidatos, en esta oportunidad mantendrá su postulación.
Para De Loredo, el tiempo es un factor crítico si el objetivo es estudiar y resolver los problemas estructurales de Córdoba en lugar de depender de encuestas de último momento.
Uno de los puntos más firmes de su paso por la ciudad fue la propuesta de realizar una elección primaria corta y austera para dirimir las candidaturas del frente no peronista. De Loredo insistió en que la unidad es una demanda social de los cordobeses y que el método de participación ciudadana es la mejor forma de evitar que las decisiones se tomen por “caprichos” o intereses individuales. Aseguró que, bajo un esquema de unidad, cualquier candidato de la oposición tendría altas probabilidades de imponerse en los comicios provinciales.
En materia de seguridad, el precandidato describió un panorama preocupante para Villa María y Villa Nueva, denunciando la falta de equipamiento y patrulleros en relación con la cantidad de habitantes. Propuso profesionalizar la fuerza policial y extender la edad jubilatoria de los efectivos para sumar de inmediato 5.000 agentes a las calles. Según su visión, el gobierno provincial ha delegado responsabilidades de seguridad en los intendentes, quienes deben afrontar la problemática con presupuestos municipales acotados.
De Loredo cargó además contra la “discrecionalidad” de la gestión de Llaryora en el manejo del calendario electoral y las reglas de juego institucionales. Sostuvo que el oficialismo atraviesa un fuerte desgaste tras tres décadas de poder, señalando un Estado burocrático, inflado de ministerios y carente de ideas nuevas. Para el exdiputado, el peronismo cordobés se encuentra “en retirada” y busca interferir en la coalición opositora para evitar una derrota que considera inevitable.