Desarrollan una herramienta para anticipar problemas en tambos
Un equipo del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM desarrolla una herramienta que permitirá monitorear en tiempo real las condiciones de las camas de compost utilizadas en establecimientos lecheros. “La iniciativa busca optimizar el bienestar animal, mejorar la productividad y brindar herramientas para la toma de decisiones a partir de información científica aplicada al sector productivo”, señala un informe de la mencionada estructura universitaria.
Allí se explicó que, en los tambos que utilizan camas de compost, las vacas permanecen bajo techo sobre una superficie de material orgánico, generalmente compuesta por viruta o cáscara de maní. Cada día, esa cama se remueve para incorporar el estiércol y la orina que generan los animales, activando un proceso biológico de compostaje que produce calor y favorece el secado del material. Cuando ese equilibrio se mantiene, las vacas disponen de un espacio seco, confortable e higiénico para descansar. Estas condiciones no solo favorecen su bienestar, sino que también repercuten directamente en la producción de leche.
Sin embargo, conservar ese equilibrio no siempre resulta sencillo. Durante el otoño y el invierno, las bajas temperaturas y el aumento de la humedad dificultan el secado natural de las camas, que pueden acumular agua y perder las condiciones óptimas para el descanso de los animales y el funcionamiento del sistema.
Si bien este modelo de producción todavía representa una porción reducida de la lechería nacional -se estima que existen alrededor de 100 establecimientos con camas de compost en Argentina, que concentran entre el 3 y el 4 por ciento del rodeo lechero-, su adopción continúa creciendo, especialmente en las principales cuencas lecheras de la Provincia de Córdoba.
Con ese desafío como punto de partida, el docente e investigador de la carrera de Agronomía de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Juan Monge, dirige el proyecto “Desarrollo de un modelo adaptativo de monitoreo y control de camas de compost en sistemas lecheros, basado en mediciones in situ y parámetros ambientales para toma de decisiones en tiempo real”, que cuenta con la empresa La Cenobia SRL como institución adoptante.
“La idea es generar un modelo donde el productor cargue los datos del establecimiento y el sistema pueda estimar el estado de la cama e incluso proyectar cómo evolucionará en los próximos días. Buscamos anticiparnos a que ese compost se convierta en barro y, por tanto, en un problema”, explicó Monge.
La iniciativa combina mediciones realizadas directamente en los establecimientos con información meteorológica para comprender cómo interactúan las condiciones ambientales y el funcionamiento de las camas de compost.
“Sabemos que las condiciones cambian especialmente entre el otoño y el invierno. Lo que esperamos es ponerle una métrica a ese proceso para saber con anticipación y precisión cuándo será necesario intervenir”, señaló el investigador.
Según detalló, la herramienta permitirá acompañar la toma de decisiones de los productores, especialmente en momentos críticos donde pequeñas acciones de manejo pueden evitar pérdidas importantes.
Y agregó: “Nos gustaría que sea una herramienta abierta, disponible para que cualquiera pueda utilizarla, probarla e incluso mejorarla. La idea es aportar conocimiento para todo el sector”, comentó.
