Superando Prejuicios
El mayor enemigo de una pequeña y mediana empresa no suele ser la competencia o la economía, sino las propias perspectivas de quienes la dirigen. Solemos gestionar bajo el prejuicio de que el entusiasmo y esfuerzo compensan la ausencia de estrategia, transitando entre paradojas, quedando atrapados en los sesgos del "hacedor" que aún no se convierte en "administrador".
Para profesionalizar la dirección sin perder la agilidad, existen Claves que actúan como ejes frente a las creencias que suelen estancar a las pymes.
1. Clave de la Organización: Paradoja del crecimiento
Prejuicio: “Cuando sea más grande, voy a organizar bien la empresa”.
La desorganización es un techo que detiene el crecimiento. Si no ordenas ahora, no vas a llegar a desarrollar la empresa. Se requiere imaginar un horizonte a través de una visión, misión y objetivos, con un plan estratégico, estructura coherente, procesos críticos definidos, dirección incentivadora, y un control centrado en el perfeccionamiento.
2. Clave del Fraccionamiento: Paradoja de lo imposible
Prejuicio: “Este desafío es demasiado grande para mí”.
La magnitud no es el problema; mientras nos domine la aversión al riesgo o el temor al fracaso, no será posible. Debemos fraccionar ese gran desafío en una serie de hitos y tareas conectadas más simples y ejecutables a corto y mediano plazo, que nos permitan alcanzar grandes logros. La fobia a la frustración debe ser re-encuadrada como una oportunidad de aprendizaje.
3. Clave de los Datos: Paradoja de la intuición y/o experiencia
Prejuicio: “Sé qué tengo que hacer, hace años que estoy todo el día acá”.
Si bien la práctica y el olfato son muy ventajosos, debemos evitar caer en la trampa de tomar decisiones solo por intuición o por experiencias previas.
Estas pueden ser el punto de partida, pero solo el análisis de datos proporciona el enfoque para determinar las razones y las acciones para potenciar o corregir. Si bien los tipos de problemas pueden parecer recurrentes, las disposiciones críticas deben tomarse siempre en base a métricas, KPIs y datos concretos.
4. Clave del Valor: La paradoja del producto
Prejuicio: “Mi negocio es vender este producto”. En realidad, el cliente no compra un producto, sino lo que este resuelve. Debemos identificar qué necesidad y deseo cubrimos. Esta comprensión del negocio nos permite generar una propuesta de valor diferencial en cuanto a beneficios, y dejar de competir únicamente por el precio.
5. Clave de la Flexibilidad y Mejora: La paradoja de la comodidad
Prejuicio: “Si así venimos bien, ¿para qué cambiar?”.
Confundimos la comodidad presente con la viabilidad futura. En el mercado, no necesariamente sobrevive la organización que tiene más capital o más conocimiento, sino la que mejor demuestra su capacidad de mejora, adaptación y flexibilidad. La administración actual exige una cultura de mejora continua y pro-actividad ante el cambio.
6. Clave del Proceso: Paradoja del resultado
Prejuicio: “Lo único importante es que ingrese dinero a la caja”.
Si el proceso es deficiente, la ganancia no se obtiene. Para mejorar el resultado económico, primero es necesario invertir en la capacidad de la organización para aprender y mejorar, esto optimiza los procesos internos, lo que a su vez genera un cliente satisfecho y fiel, y solo entonces se obtiene una ganancia sostenible.
Profesionalizar la gestión de la Pyme no es sinónimo de burocracia; requiere dejar de depender únicamente de la energía del dueño para que el negocio funcione. Administrar metodológicamente no oscurece la operación, la esclarece. Un negocio con claves de gestión definidas es más estable, menos estresante y, principalmente, con mayor probabilidad de ser rentable.
Crecer no es una casualidad; es la consecuencia de una gestión profesional.
Esp. L. A. Hernán Beltramino
GAP Asesores
Consultor. Docente Universitario