08-09-2026
Un espacio para celebrar
Con una propuesta integral y una gestión fundada en el compromiso familiar, La Bodega se presenta como uno de los espacios más requeridos a la hora de organizar distintos tipos de eventos.
En el dinámico universo de la organización de eventos, la trayectoria y el compromiso familiar resultan factores determinantes para marcar la diferencia. Con una visión basada en la superación constante, la innovación tecnológica y una propuesta gastronómica de primer nivel, el salón de eventos La Bodega, gestionado bajo la marca Villa María Fiestas, se afirma como uno de los espacios más elegidos y prestigiosos de la región.
Liderado por Carlos Parajón, un profesional que se inició en el rubro organizando eventos para compañeros de trabajo en el año 2000 y que luego se profesionalizó a través de constantes capacitaciones y talleres, este proyecto representa el triunfo de la dedicación, la resiliencia y el trabajo en equipo.
El edificio físico donde funciona La Bodega posee una rica historia de aproximadamente 25 años como espacio de celebraciones. Desarrollado originalmente por los hermanos Eduardo y Marcelo Salusso junto al nacimiento del barrio circundante, el predio comenzó con un salón principal al que luego se sumaron el sector de la pista y una moderna galería exterior.
El verdadero punto de inflexión para el servicio integral del lugar llegó durante el complejo escenario de la pandemia. En ese contexto, Villa María Fiestas asumió la concesión integral del recinto. Lejos de amilanarse frente a las adversidades, la empresa realizó una importante inversión estratégica: adquirió una cocina propia, equipamiento de alta gama, mobiliario y vajilla completa.
Esta apuesta no solo permitió amortizar la inversión inicial a lo largo del tiempo, sino que transformó estructuralmente el negocio. Al respecto, Carlos destacó que la clave para avanzar fue el acompañamiento incondicional de su familia, sus tres hijos: Natalia, Emiliano, Renata y su esposa Susana, pilares fundamentales a los que se suma un sólido equipo de trabajo compuesto por tres chefs profesionales, mozos, planners y decoradores.
Gastronomía de excelencia y versatilidad de espacios
El gran motor del posicionamiento de La Bodega ha sido el boca en boca, impulsado por una premisa clara: ofrecer siempre un toque más de lo que el cliente solicita. La gastronomía se distingue tanto por su calidad como por su abundancia y flexibilidad.
Las opciones de menú responden a las preferencias de cada cliente, expresó Carlos, y en este caso indicó que hay una propuesta de cocina a la llama, como también criolla: ideales para disfrutarse al aire libre en el amplio patio con fuente, muy demandado durante los meses de primavera y verano.
También un formato descontracturado (Finger Food): El gran boom actual. Consiste en islas gastronómicas en tres pasos (fríos, semifríos y calientes) para comer de pie o en espacios de living durante dos horas de interacción fluida. Además, de banquetes tradicionales y alta cocina: Platos elaborados por el chef Pablo Barroso, sugerencias personalizadas, sushi y opciones adaptables a bodas y fiestas de 15 años. Se suma un servicio de coctelería: barras de tragos sencillas y una opción premium de alta categoría.
Todas las opciones se complementan con la polivalencia de sus salones. La Bodega cuenta con tres espacios diferenciados capaces de albergar todo tipo de reuniones: salón superior: Para eventos íntimos de 40 a 50 personas. Salón de la pista: Con capacidad intermedia para 100 invitados. Salón principal: Diseñado para grandes celebraciones de hasta 200 personas.
Además, el recinto posee una emblemática cava subterránea -utilizada dos veces al año para exclusivas degustaciones de vinos orientadas por sommeliers y una suite privada con baño exclusivo para el confort y resguardo de los anfitriones.
Fusión entre tradición y vanguardia técnica
Pese a contar con una arquitectura de líneas tradicionales, La Bodega ha sabido renovarse mediante una marcada impronta tecnológica. Cualquier celebración, sin importar la temática elegida por el cliente, se convierte en un espectáculo moderno gracias a la incorporación de pantallas LED y pisos de iluminación interactivos. Luces robóticas y cabezales móviles de última generación para la pista. Vajilla de nivel superior (cristalería labrada, líneas premium y tres copas por comensal).
Según comentó Carlos, el comportamiento del público en materia de celebraciones mantiene una dinámica sostenida. Si bien han variado los volúmenes de invitados, la necesidad de festejar sigue intacta. La Bodega registra una alta demanda de bodas, fiestas de quince años y, muy especialmente, cumpleaños de 30, 40, 50 y hasta 90 años en formatos de almuerzos dominicales.
A la par de la agenda social y las jornadas empresariales (seminarios, workshops, desfiles de moda y tardes de té), el salón organiza con éxito fiestas abiertas a la comunidad, tales como la tradicional cena de fin de año, el baile del día del enamorado, la fiesta del día del amigo y la celebración de la primavera, encuentros que convocan a familias y grupos de diversas generaciones.
Asimismo, mantiene un marcado compromiso social, poniendo sus instalaciones a disposición de entidades locales, centros comerciales y merenderos que requieran el espacio para fines benéficos.
Seguridad, profesionalismo
Detrás de cada noche de fiesta hay una rigurosa planificación administrativa de oficina, control contable y coordinación logística en la que nada se deja al azar. Para garantizar una experiencia segura y placentera, el lugar cuenta con: personal permanente de limpieza en el área de sanitarios durante todo el evento. Servicio de vigilancia y seguridad privada. Cobertura de emergencia médica y personal capacitado en técnicas de RCP y protocolos de evacuación.
Con presupuestos ya cerrados y reservas proyectadas hacia las próximas temporadas, La Bodega afronta los próximos meses con renovadas inversiones en mantelería y equipamiento. Y en este sentido, Carlos reafirma su ambición de seguir proyectando hacia adelante y consolidar un legado de profesionalismo, respaldado por la satisfacción de sus clientes y el trabajo articulado de su familia y su equipo.