Schiaretti mueve fichas en busca de aire

 Hay varios factores que podrían operar como argumentos sólidos para explicar este inusual movimiento en el gabinete provincial a menos de un año de las elecciones: en las dos primeras líneas del texto ya encontramos el motivo más evidente, contundente y obvio. El gobernador Juan Schiaretti cambió funcionarios en diferentes carteras para oxigenar un gobierno que pretende llegar con posibilidades serias de continuar otros cuatro años más a partir de 2023 (el peronismo gobierna Córdoba desde 1999).

 Pero también podrían citarse los hechos permanentes de inseguridad que padecen los ciudadanos en la capital y en el interior; falta de respuestas de la policía (que en ocasiones representa más un problema que una solución); y gravísimos casos de violencia institucional (Valentino Blas Correas, Isaías Luna, Jonatan Romo, entre otros, los casos más extremos, que terminaron en homicidios). Además del escándalo por las dolorosas muertes de cinco bebés en el Hospital Neonatal, que ya tiene al exministro de Salud imputado por omisión de los deberes de funcionario público. 

 En ambos casos, los ministros de Seguridad (Alfonso Mosquera) y Salud (Diego Cardozo) debieron abandonar sus cargos. Su situación era insostenible. Difícil encontrar argumentos para entender por qué el gobernador no les pedía la renuncia. Con demoras, finalmente lo hizo. Cardozo se fue hace casi un mes, Mosquera el pasado martes. 

 Decimos que es un movimiento inusual en el gabinete dado la proximidad de los comicios (entre 8 y 9 meses, aproximadamente), aunque razonable en virtud de los acontecimientos. Más adelante será la Justicia provincial quien determine si alguno de los dos incurrió en delitos por su responsabilidad política en el manejo de la cartera. Cardozo ya fue imputado, Mosquera no. Este último, incluso, reasumió en la Unicameral y su mandato vence en diciembre de 2023. En el caso judicial más resonante de los últimos años, el crimen de Blas Correas, que hoy tiene a 13 policías sentados en el banquillo de los acusados, la familia reclama que la Justicia avance sobre las responsabilidades políticas y apunta contra el exfuncionario. La mamá del joven asesinado lo dijo con todas las letras esta semana en su declaración ante los jueces.

 Pero también el Gobierno provincial tuvo dos momentos críticos en lo político en las últimas semanas: la multitudinaria marcha docente (más de 10 mil maestros protestaron en Córdoba) y el paro de 24 horas, que obligó a la cartera educativa a mejorar la oferta salarial para el segundo semestre cuando otros sindicatos estatales afines al gobierno habían firmado por menos porcentaje. Y, tal cual lo señalamos en esta columna la semana pasada, el durísimo golpe que significó perder por 17 puntos en Marcos Juárez cuando todas las encuestas vaticinaban un triunfo del peronismo en alianza con el vecinalismo. Ese escenario victorioso (que finalmente no sucedió) significaría el lanzamiento oficial de Schiaretti en su aventura nacional rumbo al 2023.

 La derrota en Marcos Juárez, más los conflictos suscitados en los diferentes ministerios mencionados, obligaron al gobernador a frenar su proyección nacional. Schiaretti es el dirigente con mejor imagen en la provincia y las encuestas avalan su gestión. Sin embargo, estos graves focos de conflictos abrieron una grieta que le exigieron al primer mandatario reaccionar antes que el golpe todavía resulte más contundente. El cambio de nombres da aire por un tiempo, lo importante ahora será conocer el cambio de políticas, sobre todo en materia de seguridad.

 Y los cambios alcanzaron esta semana a la exintendenta de Villa María Nora Bedano, quien tras casi 5 años en la Agencia Córdoba Cultura también renunció (o la renunciaron, claro). El acercamiento permanente a la figura de Martín Gill, más una campaña electoral 2021 en la cual tuvo escasísimo protagonismo, sumado a los conflictos y denuncias en el área que conducía, también la eyectaron del cargo. Al igual que Mosquera, reasumió en la Unicameral. El gobernador esperó el momento indicado y movió todas las fichas juntas, un efecto de shock político y mediático que dure pocos días y no una constante como los evidenciados tiempos atrás en el gabinete nacional. Que duela, pero rápido.

 Schiaretti sueña con una candidatura nacional aunque primero deberá encontrar la unidad de peronismo cordobés para llegar con serias chances de retener la gobernación. Lleva 8 años en el poder y no puede repetir, por lo cual, el intendente de Córdoba Martín Llaryora sería candidato puesto en las elecciones provinciales. ¿Qué hará el kirchnerismo provincial? ¿Gill, junto a los intendentes que conduce, forzarán la unidad o la ruptura? ¿Qué pasa si un sector del peronismo se queda afuera del armado? ¿No le dejaría servido en bandeja la victoria a una oposición que, pese a sus divisiones, se siente más fortalecida tras el enorme triunfo en las legislativas del año pasado?

 El gobernador sabe que no puede llegar con frentes internos abiertos y primero ordenó su gabinete. Ahora veremos que tal cerca o tan lejos se puede mostrar del kirchnerismo provincial y de gillismo, que en un escenario de paridad, puede significar alcanzar la victoria o arañar la derrota. Ni al peronismo ni a los cambiemitas les sobra un voto. Lo saben todos. Veremos cómo actúan. 
 
Martin Alexis Alanis.

NOTAS RELACIONADAS

Los candidatos a presidente del 2023

A semanas de cerrar un 2022 “no electoral”, el año que viene se presenta con la mixtura de seguir implorando por mejoras económicas al mismo tiempo que la catarata de elecciones regarán la...

Los hospitales públicos necesitan un cambio en su modelo de gestión

17 de los 30 médicos de guardia del hospital público provincial de la Ciudad de Río Cuarto renunciaron en señal de protesta por los bajos salarios. Según las noticias, el fundamento del recl...

Argentina no para (de enloquecernos) y ahora viene el Mundial

 La Argentina es un país maravilloso, impredecible, polémico. Increíble a veces, o mejor dicho, ¡siempre! No para de sorprendernos. Nunca. Puede faltar plata, aunque jamás aburrimiento....

Juez o De Loredo, la incógnita opositora

 La interna opositora en la provincia se resume en dos apellidos: Juez o De Loredo. No hay más. Es la incógnita que la política cordobesa develará en los próximos meses. Al oficialismo ...

MÁS LEÍDAS