Villa Nueva tiene un rey
Enorme, sabroso, rendidor, con mucha carne, ingredientes en equilibrio. Las papas son abundantes y la salsa que propone, exquisita.
El sándwich tiene unos 40 cm. Toda una varilla. El pan está bueno, porque tiene un estilo francés, pero es suave, sin crosta, esa corteza incómoda y a veces dañina para el paladar. El bife es de lomo, dice, aunque más bien parece de nalga y no peca, tiene jamón, queso en fetas, huevo frito, lechuga, tomate, mayonesa casera. Todo se disfruta a lo largo y desborda a lo ancho. Generoso.
Se puede cortar en varias partes. En cuatro está bien y se va viendo cuánto más se desea. Para dos es muchísimo, porque nos quedó un cuarto, del que una mujer o niño come bien. Las papas son abundantes, un toque rústicas, una característica mas bien de bodegón.
El lugar está ubicado en la esquina de avenida Carranza y Alem, justo en frente de la ex Planta N`1 de Nestlé, hoy la fábrica Santa Clara, la del dulce de leche sensación del momento por un premio nacional.
El estilo y los precios son acompañados de una buena variedad en sandwichería, pizzas, pastas y hasta parrilla, además de al menos dos opciones de menú diario, recomendable en precio-calidad. Tiene un espacio interior medio y una galería sobre Carranza, para pasar, comer y seguir, para una juntada con amigos o en familia.
El gran protagonista, este big lomo, también tiene una variante en milanesa que se ve sensacional e invita a una nueva visita a La Rústica, que ya puso en el trono sanguchero de Villa Nueva, un rey.