04-02-2026
La carga silenciosa de fin de año:
El último trimestre del año tiene una energía particular. Se junta el impulso de querer cerrar proyectos, cumplir objetivos corporativos y, al mismo tiempo, la inminente planificación de las fiestas, las responsabilidades familiares y la necesidad de descanso.
Para las mujeres que lideran, ya sean dueñas de PYMES, ejecutivas o profesionales clave, esto se traduce en una presión silenciosa pero abrumadora: la de querer hacer todo y llegar a todo. Esta ambición, aunque admirable, a menudo viene con un costo: una enorme carga emocional generada por el exceso de compromiso y, lo que es peor, la desconexión con nuestras propias necesidades.
Si sientes que estás agotada, que el piloto automático es tu único modo de supervivencia y que el peso de tus múltiples roles es insostenible, este es un llamado a frenar. El primer paso para terminar bien el año no es hacer más, sino mirarte de frente.
A continuación, presento la metodología DAR (Descubrirte, Abrazar, Realizar) que vengo desarrollando hace ya algunos años con mujeres líderes. Su objetivo es transformar el liderazgo en un acto auténtico y sostenible: primero liderarte a vos misma con conciencia y ternura, para luego poder guiar a tus equipos y entornos con impacto real y sin agotamiento.
01. Descubrirte: liderazgo consciente y compromiso
Descubrirte es un acto de coraje, un compromiso para salir del piloto automático y empezar a construir una vida que se sienta genuinamente más tuya. El agotamiento que sentís es un síntoma claro de que algo crucial se ha roto: la conexión con tu propia necesidad.
Y, ¿Cómo sabemos qué necesitamos? mirando hacia adentro. Es un ejercicio de autoconocimiento, siendo consciente de lo que quiero, de lo que me gusta y, especialmente, de lo que ya no me está haciendo feliz.
¿Y por qué importa tanto? Porque el autoconocimiento es la raíz de cualquier cambio verdadero. Cuando conectamos con lo que realmente somos, podemos liderar desde la autenticidad, estableciendo límites que nos cuiden y tomando decisiones conscientes, comprometiéndonos con nosotras mismas sobre dónde invertimos nuestra energía más valiosa.
Es fundamental poner en palabras eso que nos pasa. Observar la sensación que te inunda y nombrarla. Este es el primer acto de liderazgo, ya que: Primero necesito liderarme yo, para luego poder liderar a otros.
02. Abrazar: liderar desde la vulnerabilidad y el reconocimiento
Como líderes, se nos exige una imagen de fortaleza inquebrantable, pero esa coraza es la que más nos aísla y desgasta. Es hora de hacer lo más valiente que puedes hacer: abrazar tu vulnerabilidad. Este acto de valentía y ternura es algo tan poderoso que puede cambiar cómo te mirás, te tratás y te plantas frente al mundo.
Dentro de cada una vive una mezcla única de luces y sombras, fortalezas y fragilidades; esa diversidad es lo que nos hace únicas y auténticas. Dejemos atrás la presión de mostrar solo la versión perfecta y demos permiso para ser completas.
Este abrazo implica hacer una pausa para reconocer y honrar el esfuerzo depositado y el camino transitado. El liderazgo auténtico nace del reconocimiento, no de la perfección. En lugar de gastar tu energía restante en lo que no se cumplió, elige conscientemente celebrar lo que sí fue: tu capacidad de sortear obstáculos, las pequeñas victorias y el aprendizaje.
03. Realizar: liderar con propósito e intención.
Realizar no es acumular tareas; es actuar con intención plena, desde tu esencia y tus valores. Cada decisión que tomás en estos últimos meses, no solo cierra el año, sino que construye la confianza en vos misma y la base de lo que vendrá.
Definí ahora cómo querés terminar este ciclo, profesional y personal. Esa claridad te guía hacia acciones que te acercan a tu propósito. Liderá a tu equipo desde ahí. Modelá acciones intencionales, cercanas y positivas.
Cuando vos cerrás con propósito, transmitís sostenibilidad: el ciclo no termina en agotamiento, sino en preparación poderosa para el futuro. Tu impacto real nace aquí: en cada “sí” alineado, en cada “no” protector, en cada paso que pone a tu equipo, y a vos, en el centro del cambio que querés ver.
María Laura Lemos
Directora de Dar Comienzo, Coach Ontológica ICF, Lic. Terapia Ocupacional, Posgrado en Bienestar y Liderazgo