13-03-2026
Milei… es la inflación
Javier Milei ganó las elecciones presidenciales de 2023 prometiendo bajar la inflación. La población le ratificó la confianza en 2025 (en las legislativas) luego de haber cumplido en parte ese objetivo. Si bien no se erradicó, la baja fue sustancial en los dos primeros años. Y a pesar de los recortes y la caída en la actividad, el ciudadano eligió la continuidad del modelo económico propuesto por el Presidente.
Se conoció ayer el dato de inflación de febrero: 2,9%. Mismo porcentaje que en enero. El acumulado del bimestre alcanza el 5,9%. Muy lejos de iniciar con “0 coma y algo” a partir de agosto, promesa que el Gobierno continúa repitiendo. Es más: desde mayo la inflación no para de subir. Son nueve meses consecutivos. Así es la secuencia: 1,5% en mayo, 1,6% en junio, 1,9% en julio, 1,9% en agosto, 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre, 2,5% en noviembre, 2,8% en diciembre y como lo mencionado más arriba, 2,9% en enero y febrero.
El Presidente debería advertir que la población no firma cheques en blanco. Son a fecha. Le pasó a Mauricio Macri en 2019, cuando perdió la elección presidencial luego de haber arrasado en las legislativas 2017. Milei tiene que cumplir con la promesa de terminar con la inflación, o aproximarse lo más posible a ese objetivo en 2027. Veremos luego si los costos económicos colaterales no le terminan jugando en contra. Por lo pronto, si la inflación no sede en el próximo año y medio, sus posibilidades de reelección comenzarán a ponerse en tela de juicio.
Milei está muy enfocado en otros temas que la población rechaza o directamente no le presta atención. Por ejemplo, su alineamiento incondicional a Estados Unidos, su proclama “vamos a ganar la guerra” contra Irán cuando Argentina no está en guerra, su pelea visceral con los legisladores opositores en la apertura de sesiones, su interminable pelea contra el mundo woke.
Estas cosas lo desenfocan al Presidente, no va a ganar las elecciones presidenciales por las permanentes manifestaciones de política internacional o por sus shows en el Congreso Nacional, que lejos está de los intereses del ciudadano común. Solo le sirve para reforzar el voto propio, no suma de otros sectores, más bien lo contrario.
Los argentinos votan con el bolsillo. Es lo más obvio de la política nacional. Por eso ganó el propio Milei en 2023. No querían saber más nada con Massa, el kirchnerismo y compañía. Pero si no se enfoca en solucionar los problemas económicos del momento, sobre todo la inflación, que va en ascenso, aunque también la caída en la actividad, los salarios y las jubilaciones, ese mismo electorado puede evaluar otras opciones electorales el año próximo. Nadie tiene la vaca atada. Ni Milei que quiere mostrarse como imbatible.