Juntos por el Cambio aprendió la lección, el PJ también

 El fuerte simbolismo de la elección municipal de Marcos Juárez venía ligado directamente con las lecciones que este comicio le dejaría a las dos fuerzas principales de Córdoba, sin importar de antemano el ganador o el perdedor. El mensaje de las urnas reconfiguraría, rectificaría o ratificaría la estrategia provincial de cada espacio político. Cualquiera fuere el resultado del pasado domingo traería consigo dudas y certezas de cara al futuro electoral. Y así fue. Ganó de manera contundente Juntos por el Cambio, una diferencia sorprendente de 17 puntos por sobre la alianza del PJ (o Hacemos por Córdoba) y el Vecinalismo marcojuarense. Los ganadores se llenaron de certezas, los perdedores de dudas (y reproches). Y aquí la explicación…

 Sorprendente por las últimas encuestas, no por la historia reciente del “kilómetro cero” de la alianza macrista-radical-juecista. Distintos sondeos ubicaban a Verónica Crescente, candidata opositora, por encima de Sara Majorel, candidata oficialista. El gobernador Juan Schiaretti fue cuatro veces en un mes a Marcos Juárez confiando en que las encuestas decían la verdad y arrojaban un triunfo claro de la exsecretaria de Gobierno de Pedro Dellarrosa (este último además candidato a primer concejal del oficialismo). Sin embargo, las encuestas se “equivocaron” otra vez. La diferencia entre Majorel y Crescente fue contundente, no dejó margen para ningún batacazo electoral solo inventado por (¿falsos?) sondeos en la previa del acto electoral.

 El gobernador dijo que el resultado “fue lógico” y cuestionó las encuestas. “Fallaron todas”, remató. Y allí la primera lección pensando en 2023. Las encuestas son un instrumento de análisis más, una herramienta importante para “fotografiar” un momento determinado de la sociedad, pero de ninguna manera pueden determinar la política de los partidos. Por Crescente, que venía del oficialismo marcojuarese, y por supuestas buenas mediciones, el PJ bajó su candidato (Eduardo Foresi, director del Hospital) y cedió el primer lugar de la lista. Resultado: el mismo que se preveía, aunque con un impacto provincial mayor. Un negocio pésimo para el PJ cordobés.

 En los partidos se tiene que debatir de política, elegir los mejores candidatos, plantear la mejor plataforma, abrir el juego a todos los sectores. Las encuestas gozan de un desprestigio cada vez mayor en la comunidad como para que la dirigencia política les siga encomendando decisiones cruciales en la vida democrática, por ejemplo, selección de candidatos o estrategia electoral. Hasta Juntos por el Cambio tenía dudas sobre el resultado final por la potencia de los números que se arrojaban desde la vereda de enfrente.

 Después de cada elección, ya casi como un deporte nacional, se analiza más el yerro de los sondeos que el propio resultado. El electorado no se deja influenciar más por falsas estadísticas. Lo demostró una vez más el pasado domingo. Por eso, mejor hablemos de política. Y de las lecciones que dejó Marcos Juárez.

1) Cuando los oficialismos gozan de buena imagen en la comunidad, es prácticamente imposible derrotarlos en las urnas. Solo las malas gestiones pierden elecciones.

2) La unidad garantiza triunfos. Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos son un ejemplo. Juntos por el Cambio se partió en Córdoba en 2019 e hizo su papelón más grande desde su creación en 2014. Si la oposición cordobesa se mantiene unida, con diferencias aunque con posteriores consensos, sin dudas podrá enfrentar al oficialismo provincial con mayores posibilidades de triunfo el año próximo.
3) Creer más en la política, menos en las encuestas.

4) Nunca se festeja antes. Los votos se cuentan después de las 18 horas de cualquier acto electoral.
5) Ninguna elección es igual a otra. Tampoco influye sobre otra de mayor envergadura. Juntos por el Cambio ganó en 2014 y 2018 en Marcos Juárez, pero después perdió en la provincia. Sí permiten revisar la estrategia electoral, jamás creer que se puede dar de la misma manera. Los contextos son diferentes.

 El “superelectoral” 2023 será a todo o nada. En cualquier municipio, en la Provincia y en la Nación. Se definirá la conducción de los ejecutivos hasta 2027. Los test electorales previos permiten imaginar escenarios, pronosticar momentos venideros, empero jamás emitir conclusiones determinantes. La política argentina cambia de una semana a la otra, ya lo dijimos en la columna anterior. Además el foco de la política entrará en un impasse, seguirá presente en la opinión pública, pero el Mundial -en primer lugar- y las Fiestas y vacaciones -en segundo lugar- le quitará atención a la dirigencia oficialista y opositora, que deberá avanzar en los armados electorales a un ritmo menor de cualquier año electivo.

 Tres meses para pensar la mejor estrategia, tres meses para que la economía encuentre caminos de tranquilidad. Será solo un respiro. En marzo el calendario electoral llegará con mucha fuerza. Casi seis meses para recordar Marcos Juárez y ratificar y rectificar armados políticos con la experiencia del primer comicio del año a pesar de haberse celebrado en 2022.

Martin Alexis Alanis.

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